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Archivo mensual: marzo 2011

Los amores de una mujer y un fantasma que no fueron una horterada de los 90

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Se hizo especialmente famosa a principios de los años 90 una película sobre los amoríos de una chica, la mar de mona entonces, y un fantasma. No mencionaré a la protagonista, porque con posterioridad me ha caído particularmente mal. No todas las actrices van a tener derecho a aparecer por aquí. Porque a mí no me apetece. El caso es que aquella película me pareció siempre un pastelón, con exceso de sacarosa, y por lo tanto difícil de digerir. Pero sí recuerdo que por aquel entonces, en algún programa de televisión, supongo que oportunistamente programaron El fantasma y la señora Muir (The Ghost and Mrs. Muir), filme de 1947 que me encantó. Y que luego he visto varias veces más, y me sigue pareciendo una de las película más románticas y bonitas que he visto. En su sencillez. Y en su planteamiento. Y en lo triste que es a pesar del tono general de los diálogos de la película.

Y ante todo, está la señora Muir. Por su puesto también el fantasma (Rex Harrison). Pero ante todo, Mrs. Muir interpretada por una de las actrices más guapas y elegantes que recuerdo, a pesar de que hoy en día ese recuerdo se ha perdido para la mayor parte de la población. Se trata de Gene Tierney, a quien quiero recordar hoy a través de esta película que tanto me gusta.

La primera imagen no pertenece a la película que nos ocupa, pero deja claro la elegancia y lo guapa que era Gene Tierney.

La historia es aparentemente sencilla. Una viuda se instala en una casita de campo cerca de la costa, con el fin de llevar una vida tranquila, sin excesivos costes. Está acompañada de una criada, y de su hija, todavía niña, una Natalie Wood de quien también me gustaría hablar en alguna que otra ocasión. Lo que no sabe la joven viuda de principios del siglo XX es que la casita está encantada, y ya tiene un habitante.

Lucy Muir se instala en su nueva casa bajo la atenta mirada del retrato de un viejo marino, ya muerto, pero con más vida de lo que parece.

Una jovencísima Natalie Wood interpreta los años de infancia de Anna Muir, la hija de Lucy.

Pronto se conocerán el fantasma del viejo marino y la joven viuda. Y llegarán a un pacto por el cual el fantasma no molestará al resto de los habitantes de la casa. También sucederá que, ante las estrecheces económicas de la familia, el viejo fantasma dictará sus memorias a Lucy Muir para conseguir unos ingresos que le son muy necesarios. No detallaré todos los elementos de la trama. Pero si que mencionaré lo fundamental. El fantasma y la viuda se enamorarán. Con un amor aparentemente imposible que pronto será puesto a prueba por las circunstancias vitales de la viuda.

Gene Tierney como Lucy Muir y Rex Harrison como el fantasma del viejo capitán, en uno de sus encuentros nocturnos.

Y conforme la película avanza, el espectador que no desea otra cosa más que algún milagro haga que tan bello amor sea posible, descubre con tristeza que sólo hay un modo que ambos amantes puedan estar juntos para siempre. Y a partir de ahí la melancolía inevitablemente tiñe el filme. Sólo la muerte de Lucy puede reunirla con el viejo capitán.

Como ya digo, no voy a contar los avatares que llevan hasta el final de la historia. Tampoco discutiré sobre si es posible un final feliz en una historia como ésta. Nada de eso importa. Lo mejor es verla. Y disfrutar con las interpretaciones de ambos protagonistas. También conviene admirar la fotografía de Charles Lang, que aporta un inmejorable ambiente a esta bella historia de amor, que optó a un premio de la Academia de Hollywood. Que no ganó. Una pena.

En cualquier caso, quería compartir con todos vosotros una de las películas de las que tocan los sentimientos, a pesar de que han pasado más de sesenta años desde que se realizó.

Escena final del filme; ¿necesito explicar algo más?

Nacidas en Tokio, británicas, hermanas, no se hablaban,… y eran las damas de los sajones

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Sí, ambas nacieron en Tokio, con un año de diferencia. Pero eran británicas. Una, la mayor, adoptó para su nombre artístico el apellido familiar, el de su padre, siendo conocida como Olivia De Havilland. La otra, la menor, adoptó el apellido de soltera de su madre, y todo el mundo supo de ella como Joan Fontaine. Se dice que se llevaron mal desde la infancia. Se dice que en un momento dado dejaron de hablarse, y no lo volvieron a hacer hasta 1975. Aunque en muchas ocasiones lo negaron también.

Olivia de Havilland como Lady Marian, el interés sentimental del saltarín Robin de Locksley.

Olivia llegó pronto al estrellato, y no hay duda de que en su carrera hay notables interpretaciones. Pero siempre en preferido a Joan, que de alguna forma lo tuvo más difícil, pero en mi opinión consiguió interpretaciones más profundas más intensas.

Joan Fontaine como Lady Rowena siente celos ante la relación de Rebecca (en la foto, Elizabeth Taylor) con su enamorado de siempre, Sir Ivanhoe.

Pero una gran coincidencia en sus carreras, es que ambas interpretaron un papel similar en dos películas distintas. En 1938, una joven Olivia de apenas 22 años se convertía en Marian, el interés romántico del héroe sajón Robin de Locksley, Robin de los Bosques o Robin Hood, como prefiráis llamarlo, interpretado por el inolvidable Errol Flynn. He de reconocer que siempre he sentido debilidad por esta película, paradigma durante mucho tiempo del género de aventuras. Dinámica, alegre, bien interpretada y con un guion excelente, es un divertimento estupendo. Siempre recomendable.

Lady Marian y Robin miran desafiantes a los malvados normandos, que subyugan sin piedad a los pobres sajones.

Catorce años más tarde, una ya bastante más madura Joan se convirtió en la enamorada de un arrogante y leal Ivanhoe, también héroe sajón, que tiene que luchar con los pérfidos normandos. Lo curioso de ambas historias es que ambos héroes son fieles al rey Ricardo I ‘Corazón de León’, que también era normando. Y que en la realidad, tan apenas visitó las islas británicas y ni siquiera hablaba en inglés. Esta segunda película es mucho más floja. En realidad, es un producto fallido, heredero del anterior. Los personajes carecen del carisma de la dedicada al proscrito Robin. Y la Fontaine no consigue la chispa que su hermana dio en su película de normandos y sajones. Para colmo de males, tuvo que compartir protagonismo con una maravillosamente guapa Elizabeth Taylor, que le robó cada plano en el que aparecieron juntas. Pero bueno. Que eso no desmerezca el resto de su carrera. Pero de eso hablaremos en otra ocasión. De momento, aquí queda la curiosidad de los paralelismos entre las dos hermanas De Havilland.

Uno de los problemas que siempre tuvo 'Ivanhoe' fue la sosez de su protagonista masculino.

¿Quién teme a Elizabeth Taylor? (in memoriam)

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Muchos temieron a Elizabet Taylor. Y no pocos la amaron. Y ahora, a los 79 años, su corazón, quizá fatigado de entregarlo sin mesura durante sus mejores años, la ha postrado y finalmente le ha fallado. Y un 23 de marzo, hoy, ha muerto.

Cuando muere uno o una de los grandes del star system acuden a las plumas de quienes escriben los obituarios cosas como “una gran pérdida para el cine”, “deja un hueco difícil de llenar”, o chorradas por el estilo. Liz Taylor hace muchos años que dejó de ser importante en el cine. Salvo por una cosa. Salvo porque las películas quedan, y son eternas. A al menos deberían serlo. Mientras exista un ser humano para disfrutarlas.

No voy a hacer aquí un repaso exhaustivo de la filmografía de la actriz. Tonterías. No he visto todas sus películas, ni ganas que tengo. Tampoco haré de “prensa rosa” comentando su siempre comentado romance con Richard Burton. Aburrido. Pero sí que haré un repaso a porqué ocupará siempre un lugar en mi corazón de una forma u otra en seis películas. Y que sirva como mi homenaje particular a esta que fue una de las grandes del cine. Y desde luego una de las mujeres más bellas que he visto en mi vida.

Una película para odiarla

Actriz adolescente por expreso deseo de su madre, siempre odié su personaje en Little Women (Mujercitas). Simplemente no la podía aguantar. Cada vez que nos torturaban antaño con este melodrama de la guerra civil americana, aborrecía sus estúpidos tirabuzones y sus modales de niña pija inaguantable. Si sólo conociese esta película de la Taylor estaría condenada para siempre en mi infierno cinematográfico.

Aunque no lo parezca, la de los horribles tirabuzones de la derecha es la mujer que luego haría soñar a muchos; y eso que en la foto está guapa.

Una película para perder la cabeza por ella

Como le pasó a Montgomery Clift en A Place in the Sun (Un lugar en el sol), en la que pierde la cabeza por una belleza absolutamente deslumbrante, por su estilo, por su clase, por ser todo aquello con lo que sueña un hombre, especialmente si viene desde abajo y quiere llegar alto. Si a alguien se le ocurre dudar de la belleza de la actriz, esta es la película para quitarse las dudas.

Desde mi punto de vista, la película en la que más guapa estaba; claro que apenas tenía dieciocho o diecinueve añitos.

Una película para quererla

El personaje protagonista de Ivanhoe siempre me pareció un cretino. Sólo a él se le ocurre preferir a una cristiana frígida y creida en lugar de escoger a la más bella judía que se ha interpretado en la pantalla grande. Si además bebía los vientos por el estirado sajón,… Si estaba para cogerla, mandar a todos los demás a freir vientos, buscarse un buen castillo con vistas al mar y dedicarse a cuidarla y quererla para siempre… Tonto.

A punto de convertirme al judaísmo estuve yo por la Rebecca de Ivanhoe; con lo palo y estirado que era el condenado sajón.

Dos películas para apasionarse con ella

Las dos basadas en dos obras de Tennessee Williams. Por supuesto, la atormentada protagonista de Suddenly, Last Summer (De repente, el último verano). Impresionante. Pero sobre todo, Cat on a Hot Tin Roof (La gata sobre el tejado de zinc). Esta última es sin duda una de mis diez películas favoritas de toda la historia, y probablemente mi adaptación teatral al cine preferida. El duelo interpretativo con Paul Newman es de obligada visión para cualquiera que quiera siquiera aproximarse levemente a la condición de persona a la que le gusta el cine. Y nuevamente, todo pasión, una de las mujeres más guapas que han aparecido en una pantalla de cine.

Si alguien no se enamora de "la gata" en esta adaptación de Tennessee Williams, es que no le gustan las mujeres o que no tiene sangre en las venas.

¿Y qué me decís de esta escena en la playa de "De repente, el último verano"?

Una película para adorarla

Cinematográficamente hablando. Si la década de los cincuenta fue la década gloriosa de la actriz, a partir de ahí la mediocridad dominó en la filmografía de la Taylor. Hasta que nos ofreció otro recital interpretativo en Who’s Affraid of Virginia Woolf (¿Quién teme a Virginia Woolf?). Con sólo 34 años de edad, la actriz había abandonado el aspecto glamouroso que la había caracterizado. Interpretando a una mujer que envejece mal por culpa del alcohol y de su tormentosa relación matrimonial, la actriz nos ofrece lo mejor de sí misma, convirtiendo a esta película en otra must see de la historia del cine.

Gorda, envejecida,... pero más mujer y más apasionada que nunca; para no olvidarla jamás.

[Las chicas de la Ci-Fi] Ante todo la princesa más galáctica del cine mundial

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Cuando vi por primera vez La Guerra de las Galaxias, lo que acabaría siendo conocido como Star Wars IV: Una nueva esperanza, dos cosas tuve a mis 14 o 15 años. Que me había divertido mucho, y que aquel extraño ser que tan pronto parecía un monja ursulina, como un doble de la Dama de Elche, como que se liaba a tiros remangándose la sayas, aquel extraño ser… me parecía que estaba bastante buena. Con más año, mi consideración hubiese sido notablemente más atemperada. Pero en plena transición, tanto la democrática del país como la adolescente personal,… qué te voy a contar.

Aquel extraño ser era la princesa Leia Organa, encarnada por una adolescente que conservaba todavía las sutiles redondeces más propias de edades más jóvenes llamada Carrie Fisher. Hija que era de Debbie Reynolds, la chica que no sabemos muy bien que pintaba en la por muchos ensalzada, pero para mí trasnochada, Cantando bajo la lluvia.

La joven e indefensa princesa se encara con un Darth Vader de aspecto terrible; muchos jurábamos que las dos protuberancias que aparecen bajo el vestido no se sujetaban más que por si mismas... eso es lo que comentábamos en aquellas edades...

Tras una sesión de tortura en la Estrella de la Muerte, la chica estaba más fresca que una lechuga, esperando a que dos apuestos desconocidos y un felpudo con patas vinieran a rescatarla.

Al final del filme, esto es otra cosa; un poquito de maquillaje, algo de escote, un peinado que le deja la cara despejada... y dispuesta para repartir sonrisas y medallas.

Como la cosa de las aventuras galácticas les salió bastante bien, especialmente desde el punto de vista recaudatorio, nos empezaron a contar la milonga, nos la llevan contando casi 35 años, de que aquello era la primera parte de una trilogía de trilogías, de una gran epopeya galáctica de magnitud nunca vista. Y el caso es que a los tres de la primer, se estrenó esa absoluta maravilla del cine de acción y de las aventuras espaciales, y de las aventuras en general, que es El imperio contraataca. La mejor con ventaja de toda la serie, y un auténtico referente para las películas futuras de similar temática que en muy pocas ocasiones ha sido igualado por no decir superado.

Y aquí tenemos a nuestra princesa cada vez menos principesca, con el traje de faena remangado, y bregando por el triunfo de la maltrecha Alianza rebelde, bien sea en los helados confines de Hoth, en los peligrosos laberintos de los campos de asteorides galácticos, o en ciudades que cuelgan entre las nubes de Bespin. A pesar de que renuncia al glamour en pro de una imagen de heroína comprometida y luchadora, no escasean los escarceos románticos, que si bien tienen su principal protagonista en el pícaro Han Solo, también es cierto que habrá otros admiradores que se sientan atraídos por la dinámica princesa espacial.

Un morreo con un atónito Luke para mosquear a un impertinente Han, nos ofrece un incestuoso primer plano, con presencia alienígena al fondo.

El taimado Lando Calrrisian no podrá evitar el flirteo con la guapa princesa rebelde, durante su traidora bienvenida a Ciudad Nube.

Pero una vez desembarazada del uniforme de campaña, será Han Solo el que reciba las principales atenciones de una cada vez enamorada Leia.

Pero el momento cumbre de la carrera como actriz de la Fisher, y lo que la convirtió en un icono nerd por excelencia fue su captura como esclava por la babosa Jabba el Hut, y la sucesión de escenas en la que la vemos vestir el más afamado dos piezas metálico de la historia del séptimo arte. Biquini absolutamente poco recomendable para bañarte en la piscina de tu urbanización, ha sido llevado por multitud de actrices de carne y hueso y animación en homenajes y parodias de todo tipo y cariz. El retorno del Jedi es una película mediocre en realidad, que sólo tiene sentido dentro de la excelente trilogía de aventuras que nos ofreció George Lucas en aquel momento, y de la que forma parte.

A partir de ahí, todo fue cuesta abajo, empezando por el inexplicable disfraz de bruja que le clavaron durante su estancia en el poblado de esos horribles ositos de peluche que estropearon por completo la tercera parte de la trilogía, y cuyo nombre prefiero no mencionar.

¡Qué impresionante pareja hacían Jabba y la princesa! ¡Y lo que la cámara no mostró de cuando llegaba la noche!

En la escena de jugar a Tarzán y Chita, todo el público masculino prestaba detenida atención a un posible descoloque del artilugio metálico; me consta quien jugó mucho con la tecla de parar del mando del vídeo...

Como tanta lujuria desatada no podía ser, las últimas imágenes que tenemos de Leia Organa son 'esto'; supongo que se puso guapa para los ositos de peluche aquellos, ¿no?

Las películas de la franquicia Star Wars forman parte importante de la historia del cine. Sin embargo, sólo aquella primera trilogía y sus carismáticos personajes han permanecido realmente en el corazoncito de aquellos niños, adolescentes y jóvenes que disfrutamos del resurgir de los filmes de aventuras.

Desgraciadamente, Carrie Fisher no consiguió labrarse una carrera de éxito en el cine. Aunque ha aparecido en un cierto número de películas como personaje secundario, apenas consigo recordar como relativamente importante su papelito de reparto en Cuando Harry encontró a Sally. También escribió un libro y participó en el guion de una película basada en su tormentosa relación con su madre, Debbie Reynolds. No obstante, nunca olvidaremos a la radiante princesa de luminosa sonrisa que una vez nos sonrió al sonar la vibrante fanfarria final de La guerra de las galaxias.

Nunca estuvo tan guapa como al final de La guerra de las galaxias.

[Oscars 2011] Jennifer Lawrence; impresionante novedad e incógnita de futuro

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En esta serie sobre las actrices candidatas a los recientes premios de la Academia de Hollywood, comencé por la ganadora y luego he seguido por orden de edad y veteranía en la profesión. Llego por lo tanto a la quinta y última candidata al premio a la mejor actriz en papel protagonista, que es la más joven con diferencia ya que sólo tiene 20 años, y aun tendría menos en el momento de rodar la película que la ha colocado en el punto de mira de los aficionados al cine. Se trata de Jennifer Lawrence.

Esta actriz justifica también que al principio de esta serie intercalase una entrada para establecer paralelismos entre distintas carreras de actrices que comentaron muy jóvenes. Porque estamos ante otra actriz que comenzó su carrera como adolescente, y de repente se ha convertido en una actriz muy prometedora, pero con muchas dudas de por dónde podrá tirar.

Siendo una chica guapa, su primer papel importante en un largometraje fue en The Burning Plain (Lejos de la tierra quemada), un drama fronterizo de amores adúlteros interraciales, en el que hacía el mismo personaje que Charlize Theron. Lawrence lo interpretaba como una adolescente de dieciséis años, mientras que Theron asumía el personaje cuando ya frisaba los treinta. Evidentemente, la elección de la joven adolescente se vio condicionada en gran medida por el aspecto físico de la actriz. Así que nos podemos hacer una idea de que es una chica realmente mona.

Mariana (Jennifer Lawrence) pertenece a una familia de norteamericanos de origen anglosajón en la que dos generaciones seguidas de mujeres mantienen tormentosas relaciones con hombres de otra familia de origen mejicano.

Esta primera gran incursión en la pantalla grande, en un papel muy dramático, fue acogida con cierta frialdad por los medios críticos y por el público. A mí la película me gustó, aunque reconozco que estaba rodada con cierta frialdad. Le faltaba una cierta chispa para reflejar un mundo de amores prohibidos y conflictos familiares e interétnicos. Pero el filme tenía su interés y las interpretaciones, a mi entender, eran bastante más que razonables. Creo que la joven Lawrence salió airosa en este primer gran envite interpretativo.

La joven Mariana observa el resultado de su 'travesura' adolescente, que tendrá unas consecuencias no previstas y que marcarán su vida para siempre.

Con una carrera como actriz de televisión de fondo, Jennifer Lawrence saltó a la fama el año pasado ante el aluvión de críticas positivas para Winter’s Bone, drama rural emplazado en las Ozarks, al sur del estado de Misuri. Dirigido por la realizadora Debra Granik, Lawrence daba vida al personaje protagonista absoluto de esta dura historia. En ella es Ree, una adolescente de diecisiete años, cuyo mayor ambición es alistarse en el ejército para poder abandonar la miseria que le rodea. Mientras tanto se hace cargo del cuidado de sus dos hermanos menores y de su madre enferma mental. Su padre se dedica a los turbios negocios de la elaboración de metanfetamina.

La joven Ree enseña a sus hermanos cómo cazar ardillas con una carabina; una forma como otra cualquiera para aportar proteínas a la mesa cuando el dinero escasea.

Cuando su padre desaparece, y la policía le anuncia que están a punto de perder su casa y sus tierras, ya que han sido utilizadas como aval para la fianza, si no se presenta a juicio en una semana, Ree saldrá en su busca. Y allí se encontrará con un mundo de relaciones de parentesco absolutamente viciadas por la clandestinidad de los negocios sucios de la droga, en el que no podrá confiar en nadie, al mismo tiempo que su propia vida corre peligro si da un paso más del necesario para localizar a su padre.

Los peligros para la joven Ree no son potenciales, sino bien reales; y los sufre en sus propias carnes, de parte de sus duros 'parientes'.

Jennifer Lawrence se carga a cuestas con el peso de la historia, apoyada eventualmente por el más que sólido aporte de algunos secundarios en estado de gracia. La chica muestra que madera de actriz, especialmente para papeles dramáticos no le falta. Es un papel con pocas palabras, muchos silencias, unas cuantas miradas, y todo actitud. Tratándose de interpretar a una chica normal en circunstancias que resultan extraordinarias para la mayor parte de las jóvenes de su edad, considero que su interpretación es más meritoria que la mayor parte de las que competían con ella por los óscars de esta edición. Y yo me hubiera alegrado de que se lo hubiera llevado. Cosa prácticamente imposible, dada la competencia que tenía. Una casi desconocida,… en una producción independiente,… contra un premio cantado,… y una gloria madura a la que se le deben premios,… Difícil de verdad.

Como ya he dicho, la incógnita es qué será de esta excelente actriz en un futuro. Porque a partir de ahora seguro que le llueven ofertas más comerciales. Pero que no necesariamente la harán mejor actriz o le darán la oportunidad de demostrar que ya lo es. Por ejemplo, a lo largo de este año se la podrá ver en una película de superhéroes mutantes, de esas que desde hace unos años vienen inundando las carteleras, resultando todas más o menos iguales… y poco interesantes salvo para los amantes de los pijamas ajustados, las explosiones y otros efectos especiales. En fin… habrá que esperar. Y dejar pasar el tiempo. Espero que sea para bien. Porque la chica me gusta. Desde varios punto de vista, por cierto.

Obviamente una chica guapa, hasta ahora Jennifer Lawrence no ha explotado su atractivo físico, y ha destacado en papeles dramáticos, ausentes de glamour. Creo que este glamour y la calidad no están reñidos; pero qué pocas veces se combinan con eficacia.

Serie Oscars 2011


Natalie Portman

Annette Bening

Nicole Kidman

Michelle Williams

 

[Oscars 2011] Michelle Williams, de la televisión ¿al estrellato?…

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Michelle Williams es la cuarta actriz de las que optaron al último óscar que os traigo a estas páginas. Con esta actriz no puedo seguir el mismo esquema que con las dos anteriores. No puedo seleccionar una película emblemática que haya protagonizado. Ni siquiera he visto la película por la que optó al premio, Blue Valentine, puesto que todavía no se ha estrenado en España, ni me consta cuando sucederá tal cosa.

Pero eso no significa que no sea una actriz reconocida. De hecho, no es su primera candidatura a los premios de la Academia de Hollywood, ya que hace algunos años ya optó al premio como actriz de reparto por Brokeback Mountain. Sin embargo, durante años fue fundamentalmente conocida por ser una de las protagonistas de un conocida serie de televisión orientada al público adolescente y jóvenes universitarios, Dawson’s Creek (Dawson crece).

Michelle Williams entre los principales protagonistas de Dawson's Creek, una serie de la que vi algún episodio esporádicamente, sin que me atrajese mucho. Por un lado, me había hecho demasiado mayor con respecto al público al que se dirigía esta serie, y por otro, siempre me parecieron un grupo de adolescentes que eran unos pedantes de mucho cuidado. Con la posible excepción de Jen, el personaje de Williams, que siempre fue el que mejor me cayó.

Pasar de ser una actriz de televisión, más o menos bien considerada, y más si eres muy joven, a una carrera de éxito en el cine, no parece un objetivo fácil. Y en cualquier caso, en una actriz que yo considero muy interesante como Michelle Williams aprecio una serie de obstáculos para llegar al estrellato. Veamos cuáles pueden ser:

El primer largometraje en el que recuerdo a la actriz, hay algún otro anterior cuya actuación no recuerdo aunque estaba allí, fue The Station Agent. Una historia pequeñita en torno a las relaciones humanas que me gustó mucho, realmente. Cine independiente, de este que vende poco, pero que cada vez me convence más por su autenticidad.

En primer lugar, procede de la televisión como actriz adolescente. Aunque en los últimos años han aparecido nuevas series de televisión que han supuesto buenas opciones para el lucimiento actoral, es más frecuente que intérpretes consagrados en el cine obtengan peritas en dulce televisivas que al revés.

Otro aspecto a destacar es que es una actriz monilla pero no un bellezón al uso. Recibe una atención mediática que es una ínfima parte de la que reciben otras actrices mediocres, o que apenas merecen el apelativo de actrices, pero que se convierte en objeto de deseo sexual.

La torturada esposa que no puede asumir la condición sexual de su marido es el papel más destacado que le he visto. Realmente, me gustó mucho. No se llevó el óscar; pero si lo hubiera conseguido, hubiese sido justo.

Ha deambulado por el cine independiente o arriesgado. Lo cual también puede producir un cierto encasillamiento sobre el tipo de cine que puede hacer. De hecho, cuando se ha metido en alguna aventura de cine más comercial, la cosa le ha salido algo rana. De hecho, la película por la que ha sido candidata al óscar recientemente, fue calificada como para mayores de 17 años en EE.UU. por sus escenas sexuales. Y eso, allí, es muy malo comercialmente.

En un momento dado, fue más famosa por ser la ex y madre del hijo del malogrado Heath Ledger que por su propia carrera artística. Y eso es algo que quita protagonismo.

A su favor tiene algo fundamental. Y es que es buen actriz. Yo sinceramente lo aprecio así. Y a mí, además, me resulta muy atractiva. Es lo que tiene esto del star system. Que no sólo te prendas de la calidad artística. Pero bueno. Todo eso es opinable.

Fui a ver Deception (La lista) con mucho interés por su presencia en el elenco. Pero la sensación al salir fue acorde con el título original en inglés. La película fue un bodrio de mucho cuidado, aunque Michelle salía realmente guapa.

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Natalie Portman

Annette Bening

Nicole Kidman

Jennifer Lawrence

[Oscars 2011] Nicole Kidman, rodando en una nave, sin decorados, ni… nada…

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Sigo con la tercera entrega de la serie dedicada a las actrices que han sido candidatas a los óscars que se entregaron hace unos días. Si en la primera entrega dábamos un repaso a la trayectoria de la ganadora, desde sus primeros papeles como preadolescente hasta su triunfo actual, en la segunda nos centrábamos en una película característica, aunque algo maldita, de la candidata. Para la protagonista de hoy, seguiré un esquema similar a esta última. Pero en lugar de una película característica, hablaré de su participación en una película sumamente poco característica. Ni de la actriz, que es Nicole Kidman, ni de casi nadie. Hablaremos de Dogville, del danés Lars von Trier.

En el momento de interpretar el papel protagonista de Dogville, encontramos a una Nicole con su belleza natural, todavía poco retocada; o por lo menos eso aparenta.

En cuanto a la sinopsis de la película, tras escuchar un tiroteo, Tom (Paul Bettany), hijo del médico de Dogville, una población rural de las montañas de algún lugar de Estados Unidos, se encuentra con Grace (Nicole Kidman) que le solicita hospitalidad en el pueblo. La comunidad del pueblo es muy cerrada pero aceptan a Grace durante un periodo de prueba. A cambio, para mostrar que es persona de buena voluntad, le piden que les ayude con pequeñas tareas domésticas, lo cual hace gustosamente, siendo aceptada finalmente por la comunidad.

La película se rodó en una nave industrial, con un escenario reducido a su mínima expresión, con una población esquemática.

Sin embargo, las cosas cambian para Grace el día en que llega una orden de búsqueda de la policía sobre ella. Los vecinos de Dogville, que se han acostumbrado a la comodidad de tenerla para que haga las tareas que ellos consideran molestas, deciden no entregarla. Pero a cambio, cada vez le exigen más y durante más tiempo, lo cual la va sumiendo en una situación de servidumbre.

Con el tiempo, incluso se verá asaltada sexualmente. Primero violada y luego prostituida contra su voluntad por los hombres del pueblo. Se ve atada y confinada. Se ha convertido en una esclava. Finalmente, aparecen unos gángsteres en el pueblo. Grace es la hija del jefe, que buscaba huir de esa vida. Abandonará la población, pero previamente, los gángsteres acabarán con la vida de todos los habitantes y la borrarán del mapa.

Grace (Nicole Kidman) se enamora, o cree hacerlo, del hipócrita Tom (Paul Bettany).

Producida con un reparto de ilustres secundarios pero con unos medios sumamente austeros, ya que se rodó en una nave, con unos mínimos y esquemáticos decorados, Von Trier comenzaba de este modo una trilogía de película de las que lleva dos, y que buscan la crítica de los aspectos más hipócritas de la sociedad americana. La desconfianza hacia el extraño, la esclavitud, la violación de los derechos individuales de las minorías, son algunos de los temas que se tratan en este peculiar e interesante filme, que recomiendo vivamente.

Los abusos de los ciudadanos de Dogville hacia Grace (Nicole Kidman) llegan hasta la violación y la esclavitud sexual.

Kidman, participando en este tipo de películas trató de dar una patina de prestigio a su carrera como intérprete. Sin embargo ha sido muy irregular en los últimos años, con una mala selección de papeles. Y ha sido más noticia por sus apaños estéticos, su miedo a envejecer, que por desarrollar sus capacidades como actriz. De alguna forma, es una de las actrices para quienes ganar un óscar, ella lo hizo por Las horas en 2002, es como una maldición. Este año ha vuelto a ser considerada por su trabajo en Rabbit Hole, película que todavía no se ha estrenado en España. Por su bien, y el de los aficionados al cine, esperemos que vuelva a ser la interesante actriz que fue en otros tiempos. A pesar de su especial belleza nunca ha sido una de mis favoritas, pero reconozco que ha tenido sus momentos. Eso sí.

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